Día 4: La realidad de correr con un bebé. El reto dentro del reto.

Hacer running con tu bebé es genial, pero hoy he descubierto que también tiene sus propios retos. La realidad de correr con un bebé (cuando digo bebé quiero decir entre los 9 meses y los 2 años) es como muchas de  las cosas que te dijeron sobre la maternidad, a veces hay risas y a veces hay situaciones que solucionar ¡Pues vamos a ello!

A simple vista parece un post desmotivador, pero no lo es ¡Todo lo contrario! Se trata de entender lo que estamos haciendo para poder hacerlo mejor y con más ganas. Se trata de saber cuál es la realidad y aprender a sobrellevar y poner remedios.

No me malinterpretéis, hacer cosas con tu bebé es:

  • Divertido
  • Especial
  • Vuelves a tu infancia en muchos momentos.
  • Te ríes y sonríes, y luego, cuando te acuerdas de su nueva invención, vuelves a sonreír.
  • Aprendes que eres muchos tipos de madre (o padre).
  • Le ves crecer. Es alucinante ver cómo evoluciona y cómo aprende.

Pero también hacer cosas con tu bebé es:

  • Ponerte un poco nervioso cuando la comida va a parar a todos lados menos a su boca.
  • Cuando juegas a la vez que haces la comida, la cama, friegas los platos, haces la compra, limpias los lavabos, trabajas, escribes en el blog y un laaaaaargo etc.
  • Te sientes muy tonto cuando intentas entender “por qué se ha desatado la peor tragedia del mundo si estábamos bien” y no hay manera de saberlo.
  • Te desesperas cuando quieres comunicarte (sin gritos, por favor) y te miran con cara de: “¡Ya, ya!…pero yo voy a hacer lo que me dé la gana
  • Te vuelves completamente loca cuando intentas cambiar un pañal sucio (muy sucio) y el niño se te escapa con el culete sucio (muy sucio).

Y más cosas que me dejo. Por lo tanto correr con un bebé no iba a ser menos. ¿Qué es lo que hemos descubierto con M. estos días de entrenamiento?:

  • Que los bebés tienen una capacidad para cambiar de estado anímico ¡asombrosa! Mucho más rápida y real que la de un actor de los grandes. Cuando prueban algo nuevo les encanta. Se ríen, juegan y lo miran como si fuese lo mejor del mundo. Pero al minuto, es de lo más aburrido y quieren que desaparezca automáticamente (si no lo hacen volar por los aires). Esto se debe a que los bebés tienen un poder de concentración muy corto. A partir de los 10 meses soncapaces de concentrarse un poco más, pero a los 10 minutos se cansan. Por lo tanto cuando corres con un bebé, no sólo tienes que estar concentrada en la carrera, sino también en estar con tu pequeño para que le parezca atractivo “el juego” (porque para él es un juego) que estáis realizando. En fin, creo que esto no os pilla por sorpresa, es lo que hacemos todos los días cuando realizamos cualquier otra tarea.
  • Que cuando un bebé está empezando a caminar llevarlo sentado en un cochecito es, en ocasiones, ¡bastante complicado!Porque sólo quiere ¡Suelo! ¡Suelo! ¡Suelo! Es su aprendizaje. Ante esta situación lo que os recomiendo es paciencia y si realmente veis que su deseo va en aumento, quizá debéis hacer una pausa y disfrutar con el peque en un parque, playa o el lugar donde estéis. Cuando esté más relajado volverá a la silla y podréis seguir vuestro planning.run mami run4
  • Que la rutina del día tiene que estar muy clara.Cuando no tenías hijos te ibas al gimnasio y sobre la marcha decidías cuál era la rutina del día. Algunos días estabas una hora y los días de más motivación te quedabas ¡hasta tres horas! Ahora eso ya no es posible. La peque tendrá sed, hambre, sueño y un pañal que cambiar. Así que aprendes a ser más “apañada” y comprimes todo el entrenamiento en una hora.
  • Que si un día no puede ser, ¡No puede ser!No hay que frustrarse por marcarse un objetivo y que no se cumpla. Hay que aprender a ser flexibles.
  • Que las maravillas que te cuenten son las maravillas de otro,no las tuyas. Tú descubrirás cuáles son vuestras maravillas, así que no intentes que tu hijo, tú o el entrenamiento sean iguales que los de esa familia tan maravillosa y molona que tienes por vecinos, en los pósters o en internet. Que nuestra realidad es diferente a la de una familia de cine, revista o publicidad…y eso no significa que no sea buena. Al contrario ¡Es única y maravillosa!

¿No os suena? Entonces podemos decir que practicar deporte con niños nos ayuda a entender mejor cómo es este mundo de la paternidad y maternidad. Que lo que se necesita es ¡PACIENCIA, COMPRENSIÓN Y CARIÑO!

Así que aquí llega EL RETO DENTRO DEL RETO. Contestar a las siguientes preguntas:

  • ¿Qué hago si M. se aburre?
  • ¿Qué hago si quiere caminar y no hay nada más importante en el mundo que eso?
  • ¿Cómo organizo la rutina para que me dé tiempo?
  • Y si un día no puedo salir a correr ¿Cómo lo compenso?
  • ¿Cómo descubro cuáles son mis maravillas? Esta te la puedo contestar ahora mismo.  Si has llegado hasta aquí, si te has planteado compartir estos momentos con tu hijo ¡Ya eres maravillos@! Las imitaciones no tienen tanta vida.

De momento sólo llevo 4 días entrenando y os puedo decir que la mayoría han sido positivos y la pequeña M. se lo ha pasado muy bien. Sólo hoy hemos tenido un momento de parón y por eso me he planteado este post. Así que me voy a poner manos a la obra para poder dar
solución a todas estas dudas. Porque en definitiva no sólo es importante el que corre, también que los peques se lo pasen bien ¡Y lo vamos a conseguir!

Si alguno de vosotros es experto en el tema y ya ha encontrado sus propias soluciones, me encantaría oírlo y así compartimos experiencias.

No lo penséis más, hacer running nos mantiene en forma y nos enseña a cuidar y entender a nuestros hijos.

PicsArt

M. ya ha aprendido a estirar y se lo pasa estupendamente.

¿Os animáis?

¡Run, family, run!

 

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