‘Media hora al día haciendo las cosas bien es suficiente para educar a un niño’

‘Media hora al día haciendo las cosas bien es suficiente para educar a un niño’

Eso explicaba Eduard Estivill en la entrevista que le hicieron hace unos días en LNE.

¡Vaya! Parece que ese es el problema del método que usted quiere vender. No se trata de cuantificar, de medir en minutos o de determinar con puntos ‘rigidos’  qué debemos hacer para que el bebé ‘haga las cosas bien’. Un bebé no hace las cosas bien, hace lo que siente y Niñonecesita.

Seguramente todos habréis oído hablar de ‘su método’ (que no es suyo, aunque nos lo quiera hacer creer, que en realidad es de Richard Ferber). Explicado a grandes rasgos se trata de ‘enseñar’ a los niños a dormir. Según él los niños deben dormir de 11 a 12 horas por la noche y una hora de siesta. Si eres de los que tiene su libro y no te ha funcionado, que sepas que la culpa es tuya por no haberlo hecho bien.

 De todos modos, al 90 por ciento de la gente que lo tiene le ha funcionado y el 10 por ciento restante es porque o no lo leen entero o no lo leen los dos, el padre y la madre, y si no lo hacen así no funciona. De todos modos, insisto en que se trata de un método científico y si se han vendido dos millones de ejemplares de «Duérmete niño» es precisamente por eso y porque funciona siempre que las cosas se hagan bien.

Pero lo que más miedo me da no es lo que él piensa, es lo que les pasa a los niños que han vivido este método. Niños que, posiblemente, han perdido la confianza en sus padres porque comprobaron el ‘nadie va acudir a mi llanto’, que se han sentido muy solos y han temido el momento de ir a dormir como es el caso de esta chica:

Al cabo de unos meses el miedo a la sensación del vacío en el estómago, taquicardia (que por aquel entonces ni me daba cuenta ya que no sabia qué era) y las ganas de vomitar iban avanzándose al acontecimiento de ir a la cama. Primero empezaron a la hora de la cena, luego cuando volvía con el autocar del colegio, más tarde en el patio de las 17:00 al cole, hasta que empezaba a tener esa sensación que ahora ya lo reconozco por su nombre: «ansiedad», justo cuando terminaba de comer el almuerzo en el colegio.
Los días para mi pasaron de pasármelo pipa en el cole y levantarme a menudo por las noches Bebeporque no podía dormir a:

– me levantaba, contenta porque faltaba mucho para ir a dormir
– iba al cole, contenta porque faltaba mucho para ir a dormir
– patio de la mañana: contenta porque aun faltaba para ir a dormir
– almuerzo: bueno, llegaba el punto medio del día, ya faltaba la mitad de día para ir a dormir. Empezaba a tener miedo que me viniera ansiedad porque desde hacia unos días ya me venia después del almuerzo.
– tarde: no me concentraba en las clases. me costaba escuchar cuando tenia esa sensación en la barriga. a veces pedía ir al baño cuando me costaba respirar, pero no quería que nadie se enterara y se riera de mi así que decía que tenia pipí.
– la vuelta a casa: ansiedad total. dentro de poco iría a cenar y a la cama.
– cena…. ya casi que no hace falta contar nada más.

Por las noches dormía, sí. Porque pasaba un estrés tal durante todo el día que estaba agotadísima a esas horas. Lloraba media hora o una hora si me apuras y caía rendida.

Y ¿por qué se sintió así? Puede ser porque para el Sr. Estivill es normal que:

“…lo lógico es que llore, grite, vomite, patalee, diga “sed”, “hambre”, “pupa”, “no te quiero”…lo que sea con tal de conseguir que os dobleguéis, pero ni os inmutéis…Y si os cuesta mucho, pensad que lo estáis haciendo por su salud y la de toda la familia…” “…lo más probable es que en ese momento esté llorando a moco tendido…ni caso. Seguid hablando como si nada…”.

A un niño vomitar no le cuesta mucho, y aunque se de golpes –cosa que en principio os puede alarmar y con razón- no llegará a hacerse daño y lo dejará correr tan pronto entienda que vosotros no le dais ninguna importancia” . “Debéis desaparecer de la habitación antes de que el niño se duerma. No tenéis que ayudarle a coger el sueño, acunándolo, acariciándolo o haciéndole fiestas”.

No es difícil pensar, cuando eres madre, que dejar a un niño llorando, vomitando, golpeándose contra los barrotes de la cuna y gritando sólo en su habitación 1 hora no es nada agradable ¿Es necesario?  ¿Queremos que nuestros hijos aprendan a base de sangre y lágrimas?

Seguramente los padres primerizos se hacen preguntas como:

  •  ¿A dormir se aprende?12736905_10156456668560461_863967300_o
  • ¿Tiene mi hijo un trastorno si duerme menos de 11/12 horas?
  • ¿Qué mi hijo no quiera dormir en la cuna es porque tiene un trastorno y no estamos haciendo las cosas bien?
  • ¿A que edad tiene que dormir sólo?
  • ¿Estoy haciéndolo mal cuando le duermo en brazos, en el pecho o cantando una nana?

Es normal, el sueño de los bebés genera muchísimas dudas. Todos queremos que nuestro hijo descanse para que su desarrollo sea correcto. Pero para responder a estas preguntas hay maneras mucho más sanas.

Motivos por los que no deberías aplicar el método Estivill con tus hijos, nietos o sobrinos:

  1. Los niños no duermen toda la noche hasta cumplidos los 6 años. De hecho, nadie duerme toda la noche. Nos desvelamos entre sueños, por sed, por ganas de ir al baño, pero como somos adultos nos volvemos a dormir fácilmente. No es malo que un bebé se despierte por las noches. Esos despertares son más problemáticos para los padres que para el bebé. 
  2. Un bebé tiene derecho a que le respeten como a un adulto ¿Dejarías llorar a tu pareja una hora sin preguntarle que le pasa? ¿Dejarías llorar a tu madre después de cortarse pelando patatas para que aprenda que no hay que hacerlo así?
  3. Tú tienes claro que el bebé está seguro en su cuna pero él no. Un bebé se siente a baby-303071_1280salvo al lado de su madre.  No tenerte cerca significa una amenaza para él. Sin el instinto de llorar para alertar a su madre al sentir peligro podría morir. Estar a oscuras, solo en su cuna y sin mamá que le pueda alimentar es peligro para él. Cuando no se atiende el llanto de un niño, éste segrega adrenalina y otras sustancias que hacen que en todo su organismo se active un estado de alerta porque se siente en peligro. La amígdala, una parte del cerebro emocional, se colapsa y entonces el organismo empieza a segregar nuevas sustancias (endorfinas, serotonina) para combatir ese estado de alerta. Entonces el niño, drogado por su propio organismo, se duerme. ¿Ha aprendido a dormir? No, está en estado de shock En esto se basa la eficacia del método Estivill.
  4. La exposición prolongada a la adrenalina y hormonas del estrés causa secuelas negativas que pueden derivar en una depresión, ansiedad, trastornos del apego, indefensión aprendida, hiperactividad, etc.
  5. Los bebés no son manipuladores sólo piden lo que necesitan. Un bebé no tiene desarrollada la parte intelectual como para tejer un plan de manipulación, eso sólo lo hacen los adultos. Para un bebé es tan importante alimentarse como el cariño (para más información haz click en este linkCuando el bebé llora es porque tiene alguna necesidad si no acudes la sensación que tendrá es que no sirve de nada hacerlo porque no causa resultado. Perderá la confianza en sus cuidadores y desarrollara la sensación a medida que crece de que no es importante, que no es necesario luchar porque no se obtienen resultados.
  6. ¿Que le pide la naturaleza a la madre? ¿Qué te ocurre cuando tu hijo llora? ¡Que tienes ganas de cogerle en brazos ¡Pues adelante! Es lo que necesitáis los dos.

Si quieres saber más sobre le sueño infantil te recomiendo que leas:

  • ‘El debate científico sobre la realidad del sueño infantil’ de María Berrozpe: Personalmente me tiene fascinada por su nivel de investigación,rigor y cantidad de información, artículos, ejemplos y bibliografia consultada. Si quieres saber más sobre el sueño infantil guárdalo en tu ordenador y ve leyendo en esos espacios de calma y tranquilidad que te dan los peques cuando duermen.
  • Si prefieres una lectura más rápida te recomiendo que des un paseo por el blog de Ibone Olza y especialmente en su artículo ‘Desmontando a Estivill’
  • En el blog de ‘tenemos tetas’ nos cuentan como esta teoría de que los niños duermen solos es una novedad histórica.
  • Y seguro que navegando por internet encontraréis un montón de documentos que hablan sobre ello. Aunque Eduard Estivill crea que:

«Me critican en internet, donde pueden opinar pederastas y asesinos»

Y sólo me queda responderle con una cita del estudio de María Berrozpe :

Porque no hay verdadera libertad de elección sin formación e información y porque hoy en día tenemos ambas al alcance de la mano gracias a la magnífica herramienta que es internet, con sus enormes bancos de datos de bibliografía científica y su rica y activa blogosfera de crianza.

También te puede interesar

1 comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *