Cómo sentar a un bebé en la trona ¿Debemos tener en cuenta el ángulo de 90º?

Compartir mesa en familia es un hábito que recomiendan cada vez más los pediatras. Aunque no siempre es fácil adaptarnos a los horarios de los más pequeños, tenemos que intentarlo al menos una vez al día, y aprovechar ese rato para que, además de comer, se convierta en un buen rato donde fomentar la comunicación, contándonos como nos ha ido el día y las cosas que hemos hecho.

Esta medida se recomienda porqué, además de fortalecer los vínculos familiares, los médicos y psicólogos aseguran que a largo plazo ayuda a disminuir los trastornos de alimentación que pueden aparecer o detectarlos de manera más precoz.

Laboratorio de mamá - Stokke
Nosotros apostamos por una silla Tripp trapp de Stokke para M 

Es alrededor de los 6 meses cuando el bebé empieza a poder sentarse de manera autónoma y segura, y además coincide con la edad de introducción los primeros alimentos (ya sea en forma de sólidos o en forma de purés). Así que es en este momento cuando ya puede empezar a  utilizar la trona, que a partir de este punto se hará indispensable durante los primeros años y así empezar a compartir las comidas con nosotros.

La trona nos ofrece varias posibilidades:

  • Darle o que coja por si solo la comida cómodamente
  • Que esté a nuestra misma altura
  • Que tenga una nueva visión de su entorno
  • Fomenta la autonomía durante las comidas
  • Que empiece a socializarse sin estar en nuestros brazos pero también seguro.

Hay una variedad infinita de modelos distintos de tronas: fijas, plegables, evolutivas, con respaldo reclinable, graduables… En el momento de decidirnos por una de ellas deberíamos tener en cuenta:

  • Espacio del que disponemos en casa: parece obvio, pero suelen ser objetos bastante grandes y si entorpecen mucho el paso acabaremos hartándonos. Si tenemos poco espacio existe la opción de las plegables.
  • Dónde comemos normalmente: en mesa de una altura estándar o en mesas altas tipo barra (hay pocos modelos aptos para mesas altas, pero ¡las hay!).
  • Qué tipo de alimentación seguiremos: tanto si vamos a introducir los alimentos con el método Baby-Led Weaning como si no, los materiales van a tener que ser fáciles de limpiar.
Aquí tenéis el resultado después de comer M cuando tenía 11 meses
Aquí tenéis el resultado después de comer M cuando tenía 11 meses

Aunque se aconseja que los niños no permanezcan sentados o en la misma posición durante mucho tiempo seguido (máximo 40 minutos), si somos realistas sabemos que en la trona va a pasar algunos ratos más que sólo para comer, porqué la vamos a acabar utilizando también para jugar sentado, mientras espera a que acabemos de preparar la cena o mientras recogemos la cocina (cosa que no es necesario hacer inmediatamente. Lo podemos posponer para el momento de su siesta) Eso sí, siempre con los dispositivos de seguridad puestos y sin sacarles el ojo de encima.

Por ello debemos asegurarnos que estará cómodo y que de paso le ayudará a fortalecer la musculatura mientras coge el hábito de estar sentado en una postura saludable.

Para asegurarnos que en la trona nuestro pequeño estará cómodo y manteniendo una buena postura debemos fijarnos en:

  • El asiento ha de ser amplio y cómodo, donde pueda apoyar completamente todo el culete y los muslos.
  • Tener un respaldo amplio en el que pueda apoyar bien su espalda. Hay tronas con respaldo reclinable que permiten tumbarlos cuando se cansan o ajustarlos mejor a su postura, pero para comer, la espalda tiene que estar vertical y solo lo reclinaremos para descansar. No podemos olvidar que una trona reclinable o una hamaca nunca pueden ser los sustitutos de las cunas, sobre todo durante los primeros meses.
  • El reposapiés: es uno de los elementos imprescindibles que toda buena trona debe tener porque da estabilidad al niño y le ayuda mantener una buena postura.
  • La bandeja va a gusto del consumidor o del espacio del que dispongáis en casa. Si preferís trona con bandeja, que tenga los bordes altos para evitar la caída de la comida y que sea fácil de quitar para limpiar.
  • Que sean regulables, para así ir adaptándonos mejor al desarrollo de los niños.
A nosotros nos gusta mucho la silla Tripp Trapp de Stokke justamente porque tiene en cuenta todos estos puntos
Nos gusta mucho la silla Tripp Trapp de Stokke justamente porque tiene en cuenta todos estos puntos

Es muy importante graduar bien la trona, porqué aunque tengamos la trona más ergonómica del mundo, si no está bien regulada, no nos va a asegurar una correcta posición. Tenemos que fijarnos en:

  1. La espalda del niño debe estar apoyada completamente al respaldo. Esto lo conseguimos si el culete está en la parte más trasera del asiento. Cuando están empezando a aprender a sentarse y las primeras veces que se sientan en la trona es normal que pongan las piernas en rotación externa y abducción, es decir, encima del asiento, como si fueran a sentarse en “posición de indio”.
  2. Las piernas flexionadas de manera que los muslos y la pantorrilla formen un ángulo de 90⁰ para que la presión esté bien repartida por todas las piernas.
  3. Los pies deben estar completamente apoyados en el reposapiés. Esto le da seguridad para poder manipular bien los alimentos o cubiertos ya qué le aumenta la estabilidad y le ayuda a mantener el equilibrio.
  4. Que la mesa o bandeja le queden al mismo nivel o levemente por encima de los codos para que no sobrecargue la musculatura cervical, pueda apoyar bien los antebrazos y así irá fortaleciendo toda la musculatura de la espalda de manera más armónica.

ángulo 90º sentarse

 Es muy beneficioso enseñar a mantener una buena postura desde bien pequeñitos, para evitar más adelante contracturas, dolores o simplemente tener que corregir el mal hábito.

A la hora de comer es importante estar bien sentados porque:

  • Si mantienen la espalda recta, no se comprimen ni el estómago ni los intestinos, así que facilitamos la digestión.
  • Si tienen la espalda bien apoyada y están bien sentados en el asiento con los pies en el reposapiés, tienen mejor equilibrio y pueden manipular con más facilidad los alimentos, ya sea directamente con las manos o con los cubiertos.

Desde el momento en que nos convertimos en mamás y papás, todo gira alrededor del niño, buscamos que tenga lo mejor, que esté cómodo;  pero, ¿y qué pasa con nosotros? También tenemos que tener en cuenta la postura que mantenemos mientras les damos de comer. Es importante sentarnos frente a ellos para evitar hacer torsiones de tronco. También apoyar nuestros antebrazos en la mesa o en su bandeja a menudo para ir descansando la zona cervical.

La espalda la tenemos que cuidar a cualquier edad, ¡no olvidemos que los niños aprenden de lo que ven!

El cuerpo en crecimiento de los niños y adolescentes es muy sensible a las posturas incorrectas, así que escoger una buena trona para los más pequeños, mantenerla bien graduada y enseñar buenos hábitos posturales desde la primera infancia es necesario para un buen desarrollo postural a largo plazo. Si todo esto lo acompañamos con una buena comida familiar, ¿qué más podemos pedir?

 

 

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