¡Oh, que hermano más guapo tienes! ¿Me lo das para que me lo lleve a casa?

¿No os parece que asustar a los niños es algo como muy habitual?

Cuando tienes tu primer hijo te das cuenta que la gente ve un bebé y necesita decirle algo. Es genial cuando ves que los demás le dicen cositas dulces y cariñosas ¿verdad?

Pero no siempre es así. No siempre, lo que le dicen, cuadra con el tipo de educación que tú habías soñado ¿Os suena?

Seguro que habéis oído alguna vez comentarios como:

  • ‘No llores que te pones muy fea’
  • ‘¿Todavía vas en el carrito con lo mayor que eres?’
  • O como nos pasó en el Ave cuando M tenía 1 año: Estábamos intentando darle de comer, ella no quería y se dedicaba a jugar. En ese momento la mujer de al lado la miró con una sonrisa y dijo: ‘¡Ay, como le tomas el pelo a tus papás! (se gira hacia nosotros) Si es que ahora les dejáis demasiada libertad’

La verdad es que nunca les he dado mucha importancia, no me parecía que afectaban lo más mínimo. Pero ahora que M ha crecido he descubierto que empiezan a irritarme un poco porque veo la cara de mi hija, escucho las preguntas que me hace después y, a eso, añádele que encima tiene un hermano.

Y ¿por qué escribo este post hoy? Pues porque hace unos días alguien que intentó ser gracioso y hacerle una broma a M se pasó de la raya y acabó casi en tragedia.

SITUACIÓN

Localización: Carnicería.

Personajes: M, Mr.D, un señor mayor y yo.

Señor mayor: – ‘¡Ay, que niña más bonita’

M: – ‘No es una niña es mi hermano’

Señor mayor: – ‘¡Ah! ¿Es tu hermanito? ¿Y le quieres mucho?’

M: – ‘Sí’

Señor mayor: ‘¿Y si me lo llevo a mi casa para que me haga compañía?’

M: -‘(poniéndose más seria de lo que es habitualmente) No (le coge la mano a Mr.D), él se queda conmigo’

Señor mayor: – ‘Pues entonces os podéis venir conmigo los dos y así podemos jugar juntos’

M: (…cara de susto…¡mucho susto!…)

Yo: -‘(Ya no me podía contener) Tranquil, mi amor, este señor lo dice en ‘broma’. No os vais a ir a ningún sitio sin mamá.’

 

Esta historieta le ha dejado un poco de marca y algunas veces me pregunta si Mr.D o ella se van a ir a casa de alguien que no conocen. Hay que añadir que lleva una temporada con los miedos bastante activos, pero vamos, que decirle a alguien que vas a secuestrar a uno de sus seres queridos no es agradable nunca.

Sé que la gente que hace este tipo de comentarios no tienen mala intención y quieren acercarse a ellos, pero eso no quita que sea una mala manera, que además provoca una sensación fatal en el niño.

Imaginad su situación: Un extraño me está diciendo que se va a llevar a mi hermano o si no a los dos y a mi entorno le hace gracia (por eso yo actué rápidamente y no reí la gracia del señor)

Los niños no entienden las bromas y mucho menos las que son tan ‘pesadas’ o ‘irritantes’.

 

¿Por qué ocurre?

Seguramente os habéis hecho esta pregunta más de una vez ¿verdad?

Observando la manera en la que se suelen hacer este tipo de bromas he llegado a la conclusión que la gente que las ‘inventa’ suelen tener pocas herramientas comunicativas con los niños, lo que mi madre siempre decía ‘poca psicología infantil’. Ahora me acuerdo de esta frase y la entiendo perfeeeeectamente.

A veces me pregunto si el que hace la broma realmente cree que es graciosa o es que piensa que ante los niños hay que llevar el control de la situación (Ahora te digo que te quito algo y luego, cuando yo quiero, te lo devuelvo)

Es importante y urgente cambiar la manera de hablarles. No es necesario hacerles sentir que estamos por encima suyo, no hay que hablarles como si fueran ‘extraterrestres’ o ‘bichos raros’ ¡no!

Son personas. Personas en desarrollo que están aprendiendo comportamientos, conceptos, situaciones, etc. Por ello es importante que nos comportemos con normalidad y les hablemos como nos gustaría que nos hablasen a nosotros.

¿Recordáis alguna situación similar con desconocidos?

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