Conociendo a baby gnomo y su familia de acogida

 ‘Quiero una familia de acogida que me dé abrazos de oso’

Delante de una cartel donde podías leer esta frase conocí hace unos días a la Dra. Amor. La vamos a llamar así porque ella se dedica a dar mucho amor a bebés de acogida. Un amor que es como una gran tirita reparadora.

Hace un mes estuve participando en una charla sobre seguridad infantil en el coche para las jornadas de familias de acogida en Girona. Allí conocí una realidad que me dejó un nudo enorme en la garganta. Tras la charla pude comer con ellos para que me contarán más detalles sobre qué es una familia de acogida y que situaciones suelen encontrarse. En ese momento decidí que quería escribir un post  y Dra. Amor se ofreció para abrirme las puertas de su casa en el momento que recibiese ‘la llamada’.

Semanas después, esa llamada llegó. Era la oportunidad perfecta para conocer de cerca cómo es, qué se encuentran las familias de acogida y porqué son tan necesarias para esos pequeños.

Nos encontramos en un parking cerca de su casa. Dra. Amor está muy bien preparada para recibir bebés porque ya han pasado cuatro por su casa. Tiene un coche ideal para poder llevar a todos los peques ¡a contramarcha! 😉 (Este punto no podía dejarlo pasar).

Lo primero que ves en ella es una enorme sonrisa y unas ganas gigantes de compartir. Cuando entré por la puerta de su casa me di cuenta que ese espacio se había elegido pensando en la acogida. Una casa cálida y con un espacio de juegos para compartir entre sus hijas y los bebés.

Dra.Amor hace acogidas de urgencia y diagnóstico, por lo tanto son bebés muy chiquitos que esperan un estudio sobre las circunstancias que han aconsejado separarlo de la familia de origen.  Eso tiene una duración determinada, pero cuando llegan a sus brazos nunca saben de cuánto tiempo se trata.

Nos sentamos en el sofá para que me cuente cómo ha sido la entrega de Baby gnomo. En ese momento ella me lo pone en los brazos y ‘tiemblo’. Literalmente. Lo primero que llama la atención del pequeño gnomito es su nariz. Una gran nariz para lo pequeño que es. De ahí su mote 😉

Mientras ella me habla, lo abrazo y acuno poniendo toda mi atención en que ese gesto sea placentero para él. Dra. Amor me cuenta que a sus bebés de acogida les da mucho cariño, poniendo mucha intención en ello para reparar esa separación. Pero es importante explicarles que ella no es su mamá, que un día su propia familia u otra familia vendrá a por ellos  para seguir cuidándolos y mimándolos mucho.

Baby gnomo tiene un temblorcillo suave mientras Dra. Amor y yo hablamos. Ella me cuenta como son los seguimientos médicos en estos casos. Hablamos sobre su alimentación, los controles rutinarios y las vacunas.

Siempre se busca una familia acogedora que se adapte a las características del niño y mejor pueda cubrir sus necesidades particulares por eso se hace un estudio un estudio para determinar cuál es la familia ideal para él. Como por ejemplo el caso de otra mamá de acogida que conocí en la charla. Es enfermera pediátrica y su pequeña de acogida tiene varios problemas de salud ¿quién mejor que ella para hacer el seguimiento?

Uno de los derechos contemplados en la Declaración universal de los derechos del niño   es el de vivir en familia. Las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a que se proteja su vida, su supervivencia, su dignidad y a que se garantice su desarrollo integral. No pueden ser privados de la vida bajo ninguna circunstancia. Esto es imprescindible para el desarrollo de la infancia. Os aseguro que el día que conocí a todas esas familias y a sus pequeños se me caían las lágrimas, no de tristeza sino de ver el gran corazón y la enorme labor que hacen.

Dra. Amor me contaba que siguen haciendo falta más familias de acogida porque hay muchos niños en este tipo de situaciones.

En 2017, 13.500 niños, en España, estaban esperando un hogar que no llegaba. Niños que están en centros esperando unos brazos y un cariño que cambie sus vidas. Estoy segura que hay muchas familias que alguna vez lo han pensado pero que no han dado el paso porque desconocen la opción y no saben cómo hacerlo. Por eso he querido escribir sobre ello, para intentar pasar la voz.

Os dejo un link a la Asociación Estatal para el acogimiento Familiar (ASEAF) y la web de la Generalitat para que podáis informaros de cómo hacer los trámites.

¿Qué es un familia de acogida?

Todos los niños del mundo tienen derecho a recibir cariño, vivir en un entorno que les permita desarrollarse afectiva y socialmente. Esto lo proporcionamos nosotros, los padres, los abuelos, tíos, amigos, etc. En definitiva, en la familia aprendemos a jugar, a crecer, a disfrutar, a querer, a convivir, a respetar.

Hay niños que no tienen un familia o ésta no puede hacerse cargo de ellos por diversas razones de peso. En ese caso se determina que el padre o madre no está capacitado para cuidar de su hijo y se recurre a las familias de acogida para que se ocupen de él durante un tiempo.
Los niños que se encuentran en esta situación y no pueden ir a una familia de acogida se envían a los centros de menores aunque mantenerse en familia hace que los niños permanezcan puedan crear vínculos sanos.
Ser familia de acogida significa cuidar, educar, mimar y convivir con el bebé o niño hasta que su situación familiar se solucione o hasta que se decida que es lo mejor para él. En definitiva ser su apoyo durante un tiempo determinado.

Tipos de familia de acogida

Hay muchos tipos de acogida, estos se determinan en función de lo que el menor y la situación familiar biológica requiera. Hay 6 tipos de acogimiento:

  1. Acogimiento de urgencia y diagnóstico: permite que el niño viva con una familia mientras se realiza el estudio sobre las circunstancias que han aconsejado separarlo de la familia de origen. Dirigido a niños de hasta seis años. La duración del acogimiento será el tiempo necesario para llevar a cabo el estudio de la situación del niño y de la familia de origen.
  2. Acogida de corta duración: El niño es acogido por una familia con el fin de retornar a su entorno familiar antes de dos años.
  3. Acogimiento de larga duración: El niño es acogido por una familia mientras su entorno familiar de origen supera los problemas que pueden requerir un tiempo más largo de recuperación. El acogimiento se prevé superior a dos años.
  4. Acogida de fines de semana y vacaciones: Es un tipo de acogimiento dirigido a niños mayores de nueve años, los cuales están ingresados ​​en centros residenciales y necesitan disfrutar de un ambiente familiar. El niño convive con la familia colaboradora durante los fines de semana y las vacaciones escolares. Este acogimiento se prolonga el período de tiempo que se considere beneficioso para el niño.
  5. Acogida en unidades convivenciales de acción educativa: Está dirigido a niños y adolescentes tutelados, con necesidades educativas especiales, enfermedades crónicas y/o trastornos de conducta, y grupos de hermanos que requieren una atención más especializada. Estos acogimientos deben poder ofrecer un entorno familiar en el que uno de los miembros de la familia tenga una titulación específica, formación y experiencia para atender las necesidades especiales de estos niños y adolescentes.
  6. Acogimiento permanente: Se acordará si se prevé que el desamparo será definitivo y no se considera más favorable para el interés del niño o el adolescente la aplicación del acogimiento preadoptivo o cuando éste no sea posible.

Si creéis que podéis ser familia de acogida entrad en Asociación Estatal para el acogimiento Familiar (ASEAF) o en la web de la Generalitat. Todavía faltan abrazos de oso para más pequeñines.

El post de hoy tiene mucha intención, la de que la información llegue a las familias que desean, pueden o se planteen ser acogedoras. Si crees que en tú o tu entorno puede ser una de ella, no lo dudes, comparte. Un granito de arena hace una montaña.

 

También te puede interesar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *