Pañales y dermatitis ¿Tengo alguna opción?

Cuando M era un bebé nos planteamos cambiar de opción con los pañales. Por un lado estaba el tema ecológico y por el otro la realidad de nuestro día a día y nuestra inexperiencia. M nunca tuvo problemas de dermatitis así que nos quedamos con la primera marca que usamos y no le dimos más vueltas por desconocimiento y tener un entorno en el que no había muchos niños.

Con Mr.D todo ha sido muy diferente. Ahora sé bastante más del mundo de la puericultura, sé que existen más opciones (no sólo las desechables) y este pequeñín tiene una dermatitis a la altura del pubis que no nos la quitamos de ninguna manera.

Mi hijo tiene dermatitis del pañal ¿Hay opciones?

Cuando era recién nacido empezamos a ver una mancha roja en la zona del pubis que cada vez se hacía más grande y más roja. Como os comenté cambiamos las toallitas por el linimento (link al post) y nos ayudó muchísimo. Además en ese momento empecé a darle vueltas al tema ecológico de nuevo. Pero llegó un día que, al aumentar la cantidad de pipí (sobre todo de noche) la mancha roja empezó a salir de nuevo. Cambiamos a cuatro marcas diferentes de pañal y nada. Entonces, Sr. Padre y yo nos volvimos a plantear el tema ecológico ¿Por qué no probar esa opción e investigar si producía menos impacto medioambiental?

No sabíamos por donde empezar así que me decanté por lo primero que encontré, los pañales Bambino Mio. Y nos pusimos a ello. Hace sólo tres días que los usamos y la dermatitis está mucho mejor, veremos con el paso del tiempo si sigue tan bien. Esa es la prueba de fuego.

No voy a analizar en profundidad el tema pañales de tela y sus marcas porque todavía soy inexperta (por eso he quedado con Annabel de La nave del bebé, para que me haga un máster 😉 ). Este post es una simple reflexión sobre la dermatitis de Mr.D y lo que de momento nos funciona y la cantidad de pañales que usamos.

No quiero convencer a nadie, ni pienso que si no te pasas al pañal de tela eres la peor madre del mundo que no piensa en el planeta ¡Jamás! Cómo ya os dije en hace unos días hablando de lactancia, bastante tenemos con cuidar de nuestros hijos, trabajar, vivir, etc. como para encima tener que juzgarnos entre nosotras.

No. Este post sólo es una reflexión que tenía ganas de compartir porque en mi caso, ha habido un cambio de pensamiento acerca de este tema y creo que no es algo banal.

Impacto medioambiental de los pañales

Parece ser que en este punto no hay un acuerdo claro. Primero nos fijaremos en el escenario.

Yo he hecho el cálculo y, en los 2 años y medio (por hacer una media de 5 pañales al día) que Mr. D va a necesitar pañales, vamos a gastar unos 5000 unidades (aprox).

Si cada pañal cuesta 0,18 céntimos (por hacer una media) estamos hablando de un gasto de 900€.

Por el contrario, utilizando pañales de tela estaríamos hablando de un uso (aproximado) de 15 a 20 pañales reutilizables que supone un gasto de 375€ o 500€. Y un número menor para descomponer.

Pensando en esto y en lo que (supuestamente) tarda en descomponerse un pañal estamos hablando de un impacto medioambiental y económico muy fuerte. O eso es lo que opinan ciertos estudios.

Si buscas información, seguramente verás que es un tanto contradictoria (Podéis leer aquí y aquí) No son fuentes demasiado científicas pero nos ayudan a resumir un poco.

Yo me inclino más por hacer un buen uso de los pañales de tela, es decir:

  • No es necesario poner una lavadora cada día, puedes tener suficientes unidades como para poner dos semanales.
  • Puedes utilizar detergentes que no sean tan agresivos con el medio ambiente.
  • Secarlos al sol siempre.
  • Utilizar lo pañales que menos residuos (plásticos o tóxicos) puedan ocasionar.
  • Intentar utilizar productos desinfectantes naturales, no químicos.

En definitiva, creo, que lo importante es hacer lo que mejor le vaya a nuestro bebé. En nuestro caso hemos querido unir las dos situaciones ya que la piel de Mr. D lo pedía a gritos y no nos parece mal dejar de usar tantos pañales desechables.

¿Son cómodos lo pañales de tela?

Pues os diré que la sensación (porque Mr.D no habla) es que sí. Veo que su movilidad no ha cambiado en absoluto y a mi me resultan cómodos a la hora de ponérselos y vestirle. No he notado ningún cambio con los desechables en estos aspectos.

En cuánto a las fugas: Los hemos probado de día y de noche y en ninguno de los dos casos ha habido fugas de ningún tipo. En el caso de las cacas, Annabel me enseñó 😉 que existen unos papeles que se pueden poner entre el culito y el pañal y ayudan a que no se quede la caca pegada en el pañal (cosa que se agradece mucho)

 

Si nos vamos de viaje ¿Qué haremos? Pues ese caso todavía no lo puedo valorar ya que no se ha dado. Es algo que me preocupa porque no sé si esos días es muy cómodo andar con pañales sucios por el mundo. Cuando llegué el momento probaremos las dos cosas y a ver cuál nos resulta más real. Que en definitiva es eso, ver nuestra realidad.

¿Habéis usado pañales de tela? ¿Qué os parece la experiencia?

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