Fisher Price – Robita y la mesa de aprendizaje

Hace unos días desde Madresfera nos dieron la oportunidad de probar los juguetes de Fisher PriceEn esta casa lo que nunca falta son juguetes, así que nos pareció una idea fantástica por dos motivos:

1.- En esta casa todavía no había entrado un juguete con sonido y luces.

2.- Ya estamos en vacaciones de verano y seguro que aportan un extra de diversión 😉

Con M no compramos nunca un juguete musical. Era una niña que se entretenía con cositas pequeñas, que requerían mucha concentración. Así es que no lo pensamos demasiado y optamos por observar sus gustos que nos llevaban a otro tipo de juguetes. Todo y con eso, ahora que ha crecido, sí que se interesa por este tipo de juguetes siempre que propongan actividades que sean interesantes para ella, como es el caso de Robita Robotita. Así que la tiene secuestrada y el pequeño casi no ha podido ni tocarla 😉

En el caso de Mr.D nos hemos dado cuenta de que su abanico de ‘gustos’ es un poco más amplio. Él sí que le hace ojitos a los juguetes con sonidos. Se entretiene mucho y le hacen moverse (un poco más, si cabe). Y con la mesa  multiaprendizaje  bilingüe Ríe y Aprende puede pasarse mucho rato descubriendo.

Mesa multiaprendizaje bilingüe de Ríe y Aprende

Sólo os digo que en cuanto la mesa multiaprendizaje entró por la puerta un pequeñín vino corriendo (sí, ya corre) y se tiró a por ella. No hizo falta ni sacarla de la caja porque ya podía apretar y abrir ventanas 😉

 

La edad recomendada de uso es desde los 6 meses hasta los 36. Como siempre, ya sabéis que esto es orientativo. Creo que quizá este juguete lo empiezan a usar más a partir de los 8 meses.

Como pude le puse las patas y empezó la diversión. Mr. se pone de pie desde muy pequeñito y hace dos meses que ya camina, pero si vuestro bebé todavía no está en esa fase esta mesa también se puede usar sin patas. Si veis que está empezando a apoyarse para mantener el equilibrio su tamaño es ideal porque les queda a la altura perfecta para poder sujetarse. Eso sí, tened en cuenta que es muy ligera y que al empujarla se puede mover.

En cuanto a su tamaño no es, para nada, exagerado. Nosotros la tenemos en su zona de juego y la verdad que no ha sido ningún trauma guardarla. Ocupa un espacio bastante reducido.

Tiene un montón de cositas para descubrir, tocar, apretar, levantar, etc. Cuando accionas alguno de sus elementos la mesa te devuelve una palabra, una frase, una musiquita,  un saludo, el nombre de un animal, alguna forma, como imitar algún animal, etc. Hay tres niveles para poder ir evolucionando a medida que crecen y en uno de ellos aparece el inglés. También tiene un teléfono que se puede sacar y poner en su base. Mr. D se pasa el día con él paseando por casa, mordiéndolo, chupándolo, etc.

Por si os lo estáis preguntando (que si sois como yo hace unos meses, seguro que sí): no, no es molesta, ni ruidosa, ni tiene tantas luces y sonidos que acaba saturando al niño ¡Para nada! Bajo mi punto de vista tiene el estímulo perfecto para no saturar. Me gusta que los juguetes no hagan demasiado por los niños, que ellos sean los que llevan la voz cantante y así pueden desarrollar su creatividad. En este caso, creo que este juguete lo respeta mucho. Y si en un momento determinado quieres o él quiere, se puede apagar para que no suene. Así tenemos una mesa de actividades sin sonido ni luces pero que sigue siendo muy interesante para descubrir, desarrollar la psicomotricidad abriendo y cerrando ventanas, subiendo y bajando palancas, apretando botones o teclas.

Robita Robotita

¿Qué puedo decir de esta maravilla de robotita? ¡Aquí les ha encantado! Pero a la mayor más. Sólo os digo que se trae a las amigas del colegio para bailar al ritmo de su música.

Tengo que decir que el pequeñajo la está utilizando poco porque M la tiene totalmente secuestrada ¡Hasta duerme con ella!

Es un ‘bichito’ (como le llama M) perfecto para hacer mover el esqueleto a pequeños y mayores. Reconozco que, tanto Sr. Padre como yo, hemos sucumbido a sus músicas y nos hemos puesto a bailar como locos ¡Es que tiene un ritmo discotequero muy divertido! Además propone juegos, como el ‘congelados’ o el grabar tu voz y luego oír como la canta, con los que te ríes un montón.

Tiene su parte educativa también. M está aprendiendo el abecedario gracias a la canción de Robotita (súper pegajosa). Además tiene canciones sobre los números y colores muy fáciles de aprender.

Como podéis ver en la foto ¡es adorable! ¿A que sí? Esos ojos gigantes, esa sonrisa de medio lado y sus colores hacen que tengas ganas de divertirte ¡sí o sí! Pero es que si encima veis como mueve las caderas ¡es imposible no ponerte a bailar! Hoy os pongo un story en instagram para que me digáis ¡os lo prometo!

La función micrófono para grabar la voz está siendo un triunfo porque M se parte diciéndole cosas ‘extrañas’, tipo ‘ponicorniosirenitacoloresarcoiris’ ¡Ahí todo junto! Pero lo que más le gusta es perseguir a su hermano para que diga la única palabra que sabe decir (‘caca’ Aunque no sabe ni lo que significa). Cuando el ‘bichito’ la canta con el tono de su hermano ¡se parte!

La edad recomendada es desde los 9 meses hasta los 36 y la verdad que yo diría que no tiene tope de edad 😉

Y a mí me encanta verla dándolo todo (cómo veis en las fotos) bailando sin parar. Se va a poner fuerte en 4 días ¡jajaja! No, en serio, a M le ha gustado bailar siempre, pero últimamente se enfadaba cuando nos poníamos a bailar y se quedaba sentada con mala cara.No sabíamos qué le pasaba y ¡Robotita ha vuelto a traer los saltos y meneos de cintura a este hogar!

¡Estamos encantados! 😉

¿Los conocíais?

 

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