¿Por qué utilizar vajillas ecológicas para bebé?

Una de las cosas que me habéis preguntado en más de una ocasión es qué vajilla usar con vuestro bebé. La verdad es que nosotros hemos probado de todo: vajillas de melamina, vajillas normales (las que usamos en casa los adultos), vajillas de silicona y vajillas ecológicas.

En nuestro caso:

  • las de melamina, después de muchos usos, acababan por perder el color o algunos restos de comida se quedaban pegados para siempre. Además no se pueden utilizar en el microondas.
  • Los platos comunes no son buena idea porque ¡se rompen! M no tiró nunca un plato al suelo, pero Mr.D ¡la lía siempre! 😉
  • Nuestra elección definitiva son los platos de silicona y los ecológicos.

VAJILLAS ECOLÓGICAS PARA BEBÉ

Hoy quiero hablaros de las vajillas ecológicas para bebé porque me parecen una idea estupenda. No se rompen, se pueden utilizar en microondas y lavavajillas, son biodegradables, sostenibles y están fabricadas con fibras de arroz ¡cero toxicidad!

El material que utilizan para su fabricación proviene del reciclaje de residuos naturales de las cosechas de arroz ¡Qué mejor manera de aprovechar lo que no usamos!

Nuestra experiencia con la vajilla Husk Ware

Hemos probado la vajilla de Husk Ware Baby. Bueno, en realidad la ha probado él 😉

Una de las cosas que más me gusta es que tiene el plato dividido en apartados. Una de las mejores maneras de empezar el Baby led weaning y de que los peques vayan conociendo los alimentos, sus texturas y sabores es identificándolos uno por uno. A veces tendemos a mezclar todo mucho y de esa forma les cuesta saber qué ingredientes lleva la comida. Os puede parecer una tontería, pero para ellos es importante.

Recuerdo que M con dos años tenía clarísimo cuando había comido una zanahoria o una calabaza. Aunque eran del mismo color, sabía que tenían diferentes sabores y texturas.

Explorar los alimentos es lo principal para una relación sana con la comida. Recuerdo que Sr. Padre me decía: ‘Es que lo chafa todo, lo tira y acaba restregándoselo por la cara’ Y yo siempre le respondía ‘¡Claro, está investigando!’ Todavía le cuesta entenderlo (Sr. padre ama la comida jajaja), pero hemos comprobado que es la manera que tienen de explorar su entorno.

A día de hoy Mr.D ya no tira tanta comida, pero como ya va reconociendo los alimentos hay cosas que las ve en el plato y no las quiere. Es su elección. Siempre las prueba, pero si no le apetece, las deja en su compartimento. Eso también hace que no deje toda la comida sólo por un ingrediente. No sería la primera vez que deja toda la tortilla de patata porque lleva pimiento.

La vajilla también incluye un vaso con unas asas de silicona que facilitan su agarre. Es vedad que es un pelín grande cuando son pequeñitos, pero con un año y poco más lo está utilizando muchísimo.

¡El tenedor y la cuchara la estamos utilizando mucho! Mr.D aprendió a comer con las precucharas num-num, esto ha hecho que cuando se sienta en la mesa lo primero que busca es su cuchara. También os tengo que decir que es un poco fino con las texturas: la plastelina, cosas blandas y toda la familia de viscosidades le dan bastante asquete 😉 Así que esos utensilios para él son básicos.

La cuchara tiene una medida perfecta y el tenedor es ideal para empezar a manejarlo. No pincha y es posible que acaben utilizándolo a modo cuchara, pero es ideal para que empiecen a saber lo que es un tenedor.

¿Por qué elegir una vajilla ecológica?

Hoy en día todos los productos para bebés están controladísimos y no contienen BPA ni ftalatos (que son los responsables de hacer flexible el plástico), pero es posible que los tuppers o vajillas del chino, de supermercado o de lugares a muuuuy buen precio no tengan tanto control. Tanto el BPA como los ftalatos  son disruptores endocrinos, perjudiciales para nuestra salud y mucho más para la de los peques que están formando su sistema hormonal.

Por suerte hay alternativas al plástico con materiales más saludables, sostenibles, resistentes y que además tienen una textura super agradable. Como hemos visto en el proceso de fabricación de la foto anterior, no necesitan compuestos tóxicos para ser fabricada, así que no es perjudicial para la salud de nuestro hijo, ni para el medio ambiente.

Al ser materiales libres de BPA, plomo, ftalatos, pvc, etc son biodegradables, no tardan miles de años en descomponerse ni contaminan mares, playas, por lo tanto, animales.

¿Qué os parece? ¿Las habéis probado?

 

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