¿Son útiles las torres de aprendizaje?

¿Cuántas veces tienes que cocinar con tu peque en brazos? ¿Cuántas veces se enreda entre tus piernas hasta que consigue que lo subas en algún sitio y ver lo que estás haciendo?

¡Los míos un montón! Y con M descubrí que lo que necesitaba era participar de mi actividad. Lo descubrí tarde, eso sí. Así que cuando llegó Mr.D a casa una de las cosas que más ganas tenía de probar era una torre de aprendizaje ¡Dicho y hecho! Un poquito antes de que el peque cumpliese un año entró en nuestras vidas la torre de Muebles Ros. Que por cierto os animo a que veais su nuevo catálogo ARCO IRIS con propuestas que siguen la línea Montessori porque es ¡precioso, útil y totalmente pensando en el pequeño!

Hasta que el pequeño no ha empezado a caminar con estabilidad y a trepar a los sitios no la hemos usado, así que por eso he tardado tanto en hablaros de ella. Ahora la usamos un montón y nos ayuda amortiguando llantos mientras Sr.Padre o yo hacemos la comida. Nos ve cocinar a nuestra altura y entre que pica un poco d epan por aquí, mezcla pan rallado con agua por allí o se fija en todo lo que vamos haciendo ¡se pasa el momentito rapidísimo! 😉

¿Por qué es interesante utilizar una torre de aprendizaje?

No estoy especializada en Montessori, pero me gusta conocer su filosofía y ponerla en práctica en todo lo que puedo. Ayudar a los pequeños de la casa a desarrollar su independencia es una de las tareas que nos hemos marcado como básicas desde que M tiene algo más de un año. Ella controla su armario, se viste y desviste sola desde que tiene aproximadamente dos años. Fue lo primero que pusimos en práctica. Los jueguetes, libros y demás entretenimientos también están todos a su alcance. Pero la cocina llegó más tarde. Quizá por miedo, por pensar ‘no va a poder, esto es territorio de adultos’. Pero no hace falta ponerlos a los fogones, hay muchas cosas que pueden hacer como: estirar la masa de una pizza, poner los toppings, amasar un bizcocho casero, batir huevos, hacer galletas, etc.

Antes de tener la torre de aprendizaje. Mientras cocinaba tenía que aguantarse en la encimera (poco seguro)

Y ¡ojo! las torres de aprendizaje no sólo sirven para la cocina. También puede utilizarla en el lavabo, si el armario tiene algunas zonas más altas, etc. Nosotros la usamos sólo para cocinar porque le resto de la casa está adaptado a sus alturas.

En definitiva, ¿Sabéis lo que eso supone para ellos? Autonomía ¡Todo un triunfo! Un reto conseguido es alegría máxima, un montón de experiencias enriquecedoras que compartir con mamá y papá y un refuerzo enorme para su autoestima ¡Ser capaz de hacer algo por sí mismo!

Pero para poder llevar a cabo todo esto necesitan acceder a todo fácilmente y con seguridad, por eso una torre de aprendizaje homologada y testada es la mejor opción.

¿Cómo saber si necesitas una torre de aprendizaje en casa?

Desde Muebles Ros nos proponen una lista de posibilidades que me parecen muy útiles para tomar la decisión:

  1. Sois una familia Montessori y disponéis de varios muebles y zonas adaptadas a este método y por lo tanto, adaptado al peque de casa.
  2. Actualmente utilizáis utensilios varios para mantener al peque distraído.
  3. El bebé no quiere estar en el suelo, quiere subir en brazos o en un lugar a mediana altura para ver qué haces y participar.
  4. El bebé ya camina, y eso significa que tenéis que ir detrás de el/la todo el rato. Por lo tanto, no podéis estar tranquilos ni quitarle el ojo de encima.
  5. Queréis que vuestro/a hijo/a participe en la cocina y le guste tanto como a vosotros.
  6. Queréis generar un ambiente familiar, tranquilo y disfrutar cocinando, ya que es algo que os encanta.
  7. Cuando cocináis sentís que es un peligro que el bebé ronde por la cocina con el horno encendido, la sartén en el fuego u otros peligros que puedan existir en una cocina.
  8. No podéis quitar el ojo de encima del peque para que no suba o mueva muebles para ver lo qué hacéis.
  9. Creéis en la autonomía de los más peques y estáis motivadísimos para ver cómo evoluciona poco a poco con las cosas más esenciales a su alcance.
  10. Creéis firmemente que el método Montessori es un método muy interesante a seguir.

¿Todas las torres son seguras?

Ya sabéis que la seguridad es un tema recurrente en nuestro blog. Con las torres de aprendizaje no iba a ser menos.

En internet podréis encontrar tutoriales de cómo crear tu torre de aprendizaje DIY. De hecho nosotros (cuando M tenía 3 años) usábamos un tamburete de Ikea normal y corriente (sin modificar). Pero teníamos que estar todo el tiempo pendiente de que no se cayera por los lados ¡Y eso que ya controlaba!

La realidad es que una buena torre de aprendizaje en la que puedas confiar y no tengas que estar con un ojo en la sartén y otro en tu pequeño, es aquella que reúne todos los puntos de homologación. En este caso nos gustó mucho la idea de tener una de Muebles Ros porque está homologado por AIJU (Technological Institute for children’s products) según la normativa EN 71-8:2018 y certificada por AENOR (asociación de normalización y certificación)

    

¿Por qué es importante una homologación?

1-. Porque la normativa incluye un test que asegura que cumple con los requisitos de estabilidad. Algo importantísimo para evitar caídas o instebilidad de la misma torre.

2.- Testada según la altura máxima.

3.- La tranquilidad que da saber que se ha estudiado la imposibilidad de atrapamiento tanto de cuello como de cabeza.

4.- Los cantos son redondeados para evitar golpes y rasguños. Lo cual es importante porque van a estar moviendo el mueble de un lado a otro.

Nuestra experiencia

Tanto M como Mr.D le están sacando mucho partido a la torre. Por la diferencia de edades los usos son muy distintos.

M está en pleno amor por fregar platos ¡Con lo poco que me gusta a mí!. Le encanta ayudarme a cocinar pizza y hacer sus pinitos con la Thermomix (que por cierto es genial para cocinar con ellos por su facilidad de uso).

 

En cuanto Mr.D vio subida a su hermana se animó y arriba él también. Como los escalones son amplios y fácilmente escalables subió él solito (que de eso se trata) y le ayudó a hacer pan 😉

No contentos con el pan, el primer día estaban animadísimos y decidimos hacr un bizcocho para el desayuno del día siguiente. Estábamos súper productivos jejeje

 

Vamos que desde que tenemos la torre de aprendizaje, si están en casa ¡son mis pinches preferidos! 😉

¿Conocíais las torres de aprendizaje? ¡Cuéntame tu opinión y pregunta lo que quieras!

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