Mi hija tiene miedo ¿Qué puedo hacer?

¡Buenos días!

Hace poco os contaba que la mayor había empezado con los miedos nocturnos. En realidad, hace tiempo que algo le ronda, pero ha sido ahora cuando le ha dado forma.

Su miedo tiene nombre: ‘LOS MONSTRUOS’

La primera noche que me dijo que tenía miedo yo me quedé bloqueada. No sabía cómo reaccionar por precaución y para no hacer que ese miedo creciese todavía más. Pero me equivoqué, como mil veces me pasa y me seguirá pasando.

Mi mente adulta reaccionó como lo que es, una mente adulta, y dijo palabras de persona adulta: ‘Cariño, pero si los monstruos no existen’

¡ERROR! ¡ERROR! ¡ERROR!

En ese momento su cara se transformó, se hundió un poquito más entre las sábanas y empezó a llorar mientras decía: ‘Mamá, sí que existen. Están en mi cabeza’.

No había manera de consolarla. Repetía una y otra vez que no entendía lo que le estaba diciendo. No entendía que los monstruos no existiesen porque para ella sí existían. Estaban en su cabeza.

Al final, sin darme cuenta había metido la pata hasta el fondo. Cosas que suceden cuando eres madre. Peeeeero si algo tenemos los padres es que nos movemos rápido y al final conseguimos encontrar una solución.

Cómo tengo mis contactillos en este mundo de la crianza, me dieron unos sabios consejos. El tema no era negar la existencia de los monstruos, era transformar a esos monstruos. Es decir, validar su emoción, ayudarle a investigar qué es lo que le producía ese miedo hacia los monstruos y transformarlo (Gracias ‘Club peque lectores’ y ‘Gurumaji’)

Así lo hicimos. Dibujamos monstruos, les imaginamos con brilli-brilli (que es lo que más le gusta en el mundo), uñas pintadas, labios de purpurina, pelos de plastelina y nos reímos mucho. Poco a poco se iba sintiendo más segura por las noches, pero el tema no estaba del todo cerrado.

Entonces, gracias a la editorial Estrella Polar, entró por la puerta de casa: ‘El monstruo rosa’ ¡Nos hizo muchísima ilusión! Llegaba en el momento adecuado. Era un monstruo, dulce, sonriente y ¡de su color favorito! Era imposible tenerle miedo a eso 😉 Y gracias a él hizo las paces con su miedo ¡Millones de gracias Estrella Polar!

EL MONSTRUO ROSA

El Monstruo Rosa en realidad es un cuento que habla sobre la diversidad como elemento enriquecedor de nuestra sociedad. No todos somos iguales ni debemos serlo. Cada uno tiene sus propios sueños, su propio entorno, su propia creatividad y hasta sus propias características. El monstruo Rosa no se parece a nadie de su mundo y no quiere parecerse a ellos, por eso busca la libertad. Busca un lugar donde vivir libre.

En el cuento, Olga De Dios, nos muestra un ser FELIZ diferente al resto. Remarca las diferencias para que el pequeño lector las detecte fácilmente. Cuando ya lo ha conseguido, nos invita a viajar con este monstruo sonriente en busca de un lugar libre y con más diversidad. Aparecen los colores, las formas y las diferencias de espacios. En ese momento comprendemos que ser diferente, pensar diferente, no ‘clonificarse’ es lo mejor que puede pasarle a nuestros hijos.


En definitiva, Olga De Dios nos ha dejado un mensaje precioso para el futuro de nuestros peques, auqnue en nuestra casa le hayamos sacado nuestro propio jugo. Dos por uno ¡qué más podemos pedir! ¡Viva la diversidad, la creatividad individual y el Rosa!

Si queréis echarle una ojeada en stories de Instagram os dejo un pequeño video


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