¿Flotadores, manguitos o chalecos? – Bebé al agua

Por petición popular escribo este post que me parece ultra necesario. Hace unos días varias mamás me preguntaron si tenía algún post sobre seguridad infantil en el agua. Me di cuenta que había hablado mucho sobre el tema pero no lo había dejado reflejado en un post en el blog. Pues ¡Vamos a ello!

¿Qué debemos tener en cuenta?

Se acerca el verano y ya estamos pensando en el rato que pasaremos con nuestros peques en el agua. Si pensamos en los elementos que usábamos cuando éramos pequeños el primero que nos viene a la cabeza es el flotador o la burbujita. Los más jóvenes puede que también penséis en los maguitos hinchables o en los chalecos. Igual que cuando hablamos de seguridad infantil en le coche, que se haya utilizado toda la vida no significa que sea seguro o ideal.

Aquí el ejemplo en mi misma 😉

Antes de elegir qué es lo más apropiado para ellos debemos tener en cuenta una serie de factores:

  • Que permita libertad de movimiento. Una de las cosas más importantes es que los peques aprendan a nadar para defenderse en cualquier situación de riesgo.
  • Que el material nos aporte confianza. Es decir, que no puedan pincharse, que no sean propensos al vuelco o a que le peque se pueda resbalar.
  • Que sea ideal para su peso
  • Que no se los pueda quitar por sí mismo o se desprendan solos
  • NUNCA SE DEBE DEJAR A UN PEQUE SÓLO EN EL AGUA, aunque lleve el elemento más seguro del mundo. Tú eres la persona que más seguridad puedes ofrecerle.

Dicho esto, vamos a analizar todos los elementos son sus cosas buenas y sus cosas malas.

Flotadores

Empiezo por los flotadores porque son los más típicos y los más peligrosos.

Cosas negativas

  • Estoy segura que habréis visto más de un vídeo de peques que llegan a volcarse o que se escurren por abajo. Este es el problema principal del flotador (no voy a poner ningún vídeo porque me dan mucha angustia. Pero si queréis Youtube está lleno de ejemplos)
  • Al ser hinchable puede pincharse
  • No permite el movimiento de los brazos con naturalidad.
Tranquis, Sr.Padre estaba sujetándolo por detrás por la cintura

Cosas positivas

Si os sincera ¡ninguna! No es un elemento seguro. Si queréis se puede utilizar cuando los niños son mayores y saben nadar muy bien. Entonces lo pueden utilizar para tumbarse encima a descansar y hacerse fotos 😉 Jejeje

Manguitos

Esta es la opción que más me gusta y es la que hemos usado con la mayor. Eso sí, IMPORTANTE: NO DEBEN SER DE MATERIAL HINCHABLE.

Cosas positivas

  • Permiten el movimiento a la perfección. Fue el elemento de seguridad que nos recomendó el entrenador de piscina de M. Entre los manguitos y el ‘churro’ (que lo llamamos en casa) consiguió que aprendiese a nadar en tan solo 6 sesiones individuales ¡Alucinamos porque M odiaba el agua por miedo!
  • Es imposible que se lo quiten por si solos (Es importante tener en cuenta este punto porque hay manguitos que sí se los pueden quitar)
  • Los manguitos de polietileno no se pinchan
  • El modelo que utilizamos nosotros fue el de la marca Delphin (aquí tenéis un enlace) Soportan hasta 60 kg de peso, no necesitan ser inflados, no se los pueden quitar por sí mismos y se pueden ir quitando los discos a medida que el peque va aprendiendo a mantenerse a flote

Cosas negativas

  • No deben ser hinchables porque se pueden pinchar

Chaleco

Cosas positivas

  • Nos se los pueden quitar por si solos
  • Permiten el movimiento natural (algunos son más aparatosos)
  • Tienen tallas con lo que se puede elegir el que mejor se adapte a nuestro peque (es muy importante probarlo antes de comprar)

Cosas negativas

  • Aunque permite el movimiento de las extremidades eleva mucho el centro de gravedad y no es cómodo para que el peque tenga la sensación de ‘nadar’. El entrenador de natación de M nos lo prohibió por ese motivo. Nos dijo que no le enseñaría nadar ni a flotar por ella misma ya que le hace perder la percepción.

La Burbujita, cinturones de flotabilidad, bañadores con flotadores integrados y el ‘churro piscinero’

A la famosa (o antigua) burbujita también vamos a darle un poco de espacio, pero aunque le tengamos mucho cariño porque nos recuerda a los veranos de nuestra infancia ¡Vamos a desterrarla por siempre jamás! No es un elemento seguro por varios motivos: se pueden escurrir ni les ayuda a entender la flotabilidad de su cuerpo.

Los cinturones de flotabilidad son curiosos para cuando ya saben nadar, más como un juguete que otra cosa. NO son recomendables como elemento de seguridad.

Los bañadores con flotadores integrados son muy incómodos, no sólo no son suficientemente seguros para el agua si no que además imaginad pasarte todo el día con eso puesto.

Y el ‘churro piscinero’ que es ese palo de colores que lo mismo sirve para aprender a nadar que para pelearse en tierra, es perfecto para aprender pero cuando son un poco más mayores y siempre acompañados de una persona que les vaya indicanod cómo hacerlo. M aprendió un rato con manguitos y un rato con esto, pero ya tenía 4 años y estaba con su entrenador de piscina.

CONCLUSIÓN

  • Nunca se deben dejar a los peques solos en el agua por mucho elemento de seguridad que lleven
  • Lo ideal es utilizar los manguitos de polietileno
  • A partir de los 4/5 años unas buenas clases de pisicina individuales nos salvarán de muchos sustos. Nosotros hicimos esa inversión el año pasado y fue el dinero mejor gastado del mundo. Ella se lo pasó en grande nadando y buceando todo el verano y nosotros estábamos mucho más tranquilos. Siempre con ella en el agua, eso sí (Ojo, Cuando empiezan a saber nadar no hay que quitar todos los elementos de seguridad. Lo ideal es dejarlos poco a poco. Es importante no separarse de ellos (dentro del agua) y no relajarse aunque veáis que van empezando a saber nadar. Lo remarco mucho porque es muy importante)
Y aquí tenéis a la pequeña sirenita a principios del verano pasado

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